El HORIZONTE FELIZ es una novela estructurada en tres partes, a través de las cuales el autor pretende describir la realidad de la sociedad española durante el primer tercio del siglo XX. Este, por tanto, sería el encuadre cronológico de la misma. La descripción que hace de la sociedad del momento podría llevarnos a pensar en una novela que encuadraría perfectamente en el Costumbrismo español del siglo XIX. Si nos atenemos a la geografía, la obra hay que ubicarla en el norte de España, concretamente en la zona costera de Asturias.
La primera parte presenta la figura del indiano que, más tarde será el mecenas del asilo que construirá en su día, junto a la del médico y su compañera. El nombre de este figurará en la entrada de dicho asilo por voluntad expresa de quien lo sufragó.
La segunda parte describe la construcción de El Horizonte Feliz, que le sirve al autor para mostrar la sociedad del momento, a través de toda una serie de personajes a cual más peculiar. Raimunda, personaje clave y central, recala un día en dicho asilo. Allí, a partir de una conversación con otra de las personas residentes en él, revive su historia, que comenzó cuando entró a servir a la casa del canónigo penitenciario de la ciudad.
Por último, la tercera parte, nos lleva al desenlace de todo lo vivido por la joven, que concibe extramatrimonialmente un hijo con el marido de la esposa, sobrina del canónigo, mientras esta se encuentra ingresada, durante un tiempo, en un sanatorio, para reponerse de su estado delicado de salud.
Raimunda es recluida, durante el embarazo, en un convento. Al dar a luz, le es robado el hijo, que, paradójicamente le es dado en adopción a su progenitor y su esposa. Al final, después de toda una serie aventuras y peripecias, se descubre el embrollo. Es entonces, cuando…